Marcas como Toyota, Kia y Hyundai continúan liderando las ventas generales, según los registros más recientes.
La movilidad eléctrica en Panamá está tomando impulso firme y, al mismo tiempo, las marcas de autos chinos están ganando terreno rápidamente en el mercado automotriz nacional. Así lo revelan cifras oficiales y análisis del sector, creando un escenario de cambio que toca desde la tecnología hasta infraestructura y hábitos de compra.
Crecimiento de vehículos eléctricos
La Secretaría Nacional de Energía (SNE) indica que las ventas de autos 100 % eléctricos han experimentado un crecimiento notable en los últimos años. En 2022 se vendieron apenas 160 unidades, pero para 2023 la cifra alcanzó cerca de 440 o más. En 2024 se vendieron alrededor de 773 vehículos eléctricos, lo que representa un aumento del 75 % respecto al año anterior. Para inicios de 2025 se estimaban más de 1 500 autos eléctricos en circulación.
Este crecimiento tiene varios impulsores:
Ley de movilidad eléctrica: la Ley 295 del 25 de abril de 2022 exige que la flota del Estado y transporte colectivo incremente su participación eléctrica.
Más oferta, precios y modelos accesibles: la diversidad de modelos eléctricos va en aumento, lo que facilita el acceso al consumidor.
Infraestructura que empieza a fortalecerse: se han catalogado 134 electrolineras con 167 conectores en varias provincias.
Auge de los autos chinos
Por otro lado, las marcas de autos chinos están dejando huella. Al cierre de agosto de 2024, los autos chinos representaban aproximadamente el 21 % del mercado automotriz en Panamá — cerca de 7 429 unidades de 35 349 vehículos nuevos vendidos.
Además, se reporta que en la adopción de vehículos eléctricos, las firmas asiáticas (y particularmente chinas) ya juegan un papel importante: en 2025 se estima que casi la mitad de los vehículos electrificados vendidos en Panamá corresponden a marcas asiáticas, con las chinas alcanzando un mix relevante.
Un ejemplo: la marca china Jetour registró ventas de 1.248 unidades en 2025 y se ubicó ya entre las opciones más fuertes del mercado local.
Los consumidores panameños parecen estar respondiendo: precios competitivos, equipamiento moderno y respaldo de garantía de algunas marcas chinas están motivando esta preferencia.
Red de electrolineras y la ruta de carga
Para que los autos eléctricos funcionen bien, claro, hace falta infraestructura de recarga. En Panamá ya se ha avanzado:
Según el mapa provincial de la SNE y portales especializados, en 2023 el país contaba con 134 electrolineras y 167 conectores distribuidos en provincias como Panamá, Panamá Oeste, Coclé, Chiriquí, Colón, Herrera y Los Santos.
También se ha señalado que Panamá “supera las 250 estaciones de carga al menos 40 rápidas” en estimaciones para 2025, lo que impulsa aún más la confianza para adquirir vehículos eléctricos.
Una de las empresas que ha ingresado al terreno es Terpel con su red “Voltex”, la cual promociona estaciones de carga en sus puntos de servicio, “conectando al país de frontera a frontera”.
Ventajas y retos
Ventajas:
Menor gasto en combustible y menor dependencia de derivados del petróleo, lo que puede traducirse en ahorro a largo plazo para el usuario.
Beneficio ambiental: menos emisiones de gases contaminantes, contribuyendo a políticas de movilidad sostenible en Panamá.
Mayor disponibilidad tecnológica e innovación, así como modelos más variados y accesibles, especialmente sub-segmentos eléctricos y marcas chinas que “rompen” el molde tradicional.
Retos:
Infraestructura todavía limitada: aunque va avanzando, el número de estaciones de carga rápidas y su distribución geográfica aún no iguala a las de combustión convencional.
Precio de compra aún elevado para muchos compradores; además, la depreciación y mantenimiento de autos eléctricos todavía generan dudas.
Servicio postventa, repuestos y garantía para marcas nuevas o marcas chinas emergentes pueden generar incertidumbre entre los consumidores. (Algunas voces ya advierten sobre posibles demoras o dificultades de repuestos).
Educación y hábito: los conductores deben adaptarse a nuevos modos de recarga, planificación de viajes, y entender los beneficios totales del vehículo eléctrico frente al tradicional.
¿Qué viene?
El escenario para los próximos años se perfila así: más modelos eléctricos, más marcas chinas participando, expansión de la red de electrolineras y políticas públicas que incentiven la movilidad eléctrica. De acuerdo a estimaciones, la venta de autos chinos seguirá creciendo hasta al menos 2030 en Panamá.
Para que todo esto se consolide, será clave que el Estado, distribuidores, estaciones de servicio y bancos coordinen para ampliar infraestructura, ofrecer financiamiento atractivo y garantizar respaldo técnico para las nuevas marcas.